En una de las mejores formas de "matar el tiempo" en una cola como es acostumbrado en mi país como lo es el leer, me tope con un libro de Isabel Allende llamando "Mi País Inventado". La autora; a demás de la alevosía que puedo hacerle dado a que es una de mis autoras favoritas, me hizo sentir un Deja Vu con respecto a la situación que afrontaba Chile en los años 70 antes y después del gobierno de Salvador Allende. Sin casi ninguna diferencia entre como reaccione el pueblo Chileno a las mutilaciones de privilegios y derechos sufridos, con los que también sufre el pueblo Venezolano desde hace ya 14 años y contando.
Aquí les dejo un texto extraído de este maravilloso libro. Venezolanos, no pueden leer esto sin sentir que es su día a día:
"La inflación llego oficialmente a trescientos sesenta por ciento al año, aunque la oposición aseguraba que mas de mil por ciento, es decir, una dueña de casa despertaba sin saber cuanto le costaría el pan del día El gobierno fijo los precios de los productos básicos industriales y agricultores quebraron. Era tal la escasez que la gente pasaba horas esperando para conseguir un pollo raquítico o una taza de aceite, pero quieres podían pagar compraban lo que querían en el mercado negro. Con su manera modesta de hablar y de comportarse los chilenos se referían a "la colita", aunque esta tuviera tres cuadras de largo, y solían pararse en ella sin saber que vendían, por pura costumbre."
Lo oposicion chilena despues de que los militares tomaran el gobierno en un golpe de estado a Salvador Allende, les tomo mas de 7 años organizarse para ponerle frente a la dictadura de Pinochet.
"Por su parte la derecha económica la clase alta y un sector de la clase media, en especial las dueñas de casa, que sufrían el desabastecimiento y el desorden, detestaban a Allende y temían que se perpetuara en el gobierno, como Fidel Castro en Cuba"
Sin mas a que hacer referencia, esto es un llamado mas a la conciencia de todos los venezolanos que sufren del desabastecimiento, de la inseguridad, del miedo que nos corre por las venas, de la falta de oportunidades y de nuestra larga lista de quejas sobre este gobierno que se a adueñado de todas las riquezas de nuestro país.
Venezuela, somos todos
